viernes, 28 de abril de 2017

LA RELIGIÓN ROMANA



LOS ÍTALOS: EL POBLAMIENTO DE ROMA

Los Ítalos, el pueblo indoeuropeo por antonomasia, y con una larguísima historia ya en ese entonces, se estableció en el segundo milenio antes de Cristo en la península. Acá hay un problema, el de la unidad Italo-Céltica, este es un momento (2.000 - 1.700 a.C) en que una serie de pueblos de igual procedencia (Indoeuropeos), se movilizan hacia la peninsula itálica (ítalos) otros a Europa Occidental (Celtas) y otros a Grecia (Helenos).

Si los Ítalos fueron los primeros invasores, los Sículos siguieron sus pasos, y los Osco-Umbrios a los segundos. Los especialistas suponen que estos invasores provenían del norte a través de los Alpes, y se instalaron de forma violenta sobre los neolíticos mediterráneos, sus habitantes quemaban a sus difuntos y alineaban las urnas cinerarias una al lado de la otra por encima del nivel del suelo en cementerios colectivos y anónimos, ésta característica de quemar a los muertos recuerda a la de los pueblos nórdicos y escíticos, aunque posteriormente, con el pasar de los siglos, se los incineraba e inhumaba por igual y sin distinción étnica.






Urna cineraria Etrusca siglo VII a.C. Uno de los primeros reinados de estos Señores Tirrenos Etruscos se remonta al 580 a.C




LOS ORÍGENES


La verdad que es imposible determinar los orígenes de la religión romana como tal, pero sí se puede seguir su espíritu y su evolución. Según Varron la antiguedad de la ciudad eterna se remonta al 753 a.C, aunque los primeros asentamientos en el monte Palatino, datan del siglo XIV a.C y hoy se sabe que los primeros habitantes Sabinos y otros clanes o pueblos mediterráneos indígenas o autóctonos ya tenían su religión y poseían una larga historia.

Los fundadores, venidos de Alba Longa, y posiblemente de orígen troyano, se instalan en las riberas del Tiber, pero será Numa, sucesor de Rómulo quien establecerá una religión coherente. Numa introduce en Roma divinidades de orígen Sabino (¿indígenas mediterráneos?) y establece relaciones con las fuerzas divinas de los manantiales y del rayo.

Al parecer las Siete Colinas de Roma tuvieron una importancia capital en el desarrollo de las religiones rústicas, el monte Palatino fue uno de los primeros en agrupar en su cima a una población pastoril y agrícola, al igual que el Esquilino.

La antigua religión de los montes -aunque estaban lejos del totemismo- tiene ciertos aspectos animalísticos. La Loba que crió a Romulo y Remo, es casi una manifestación afectiva de la divinidad femenina, al igual que el toro, el pájaro carpintero (Picus). Ciertos vegetales también tiene un carácter sagrado: la higuera que había protegido a la Loba y a los dos hermanos fue llamada Ruminalis (Rumina es la diosa del acto de amamantar).

Hay también lugares santos como el Mundus, situado según parece sobre el Palatino, boca del Mundo Subterráneo, cerrada para los curiosos, pero abierta para los espíritus de los muertos tres veces al año, a saber: el 24 de Agosto (antes llamado Sextilis), 5 de Octubre y el 8 de Noviembre.





Altar y vasos para la ofrenda




LA RELIGIÓN PRIVADA: DIVINIDADES CAMPESTRES Y AGRARIAS


El hogar era una de las cosas más valiosas en la vida de los latinos, la familia protegía su hogar contra las influencias nefastas, la arcaica religión doméstica se dirige a los Lares, Genios y Penates, el hogar es lo más santo y necesario para la vida del latino, no hay día en que no se ofrezca un sacrificio; cada mes se adorna la humilde choza con flores; los días de luna nueva (Kalendae), cuarto creciente (Nonae) y en luna llena (Idus).

Los Penates cuidan de las provisiones (Penus = despensa). En el Templo de Vesta, una especie de alacena (Penus), disimulada con esteras, que no se abría más que algunos días del año, consagraba oficialmente el respeto ancestral a la despensa. En los hogares, la comida se interrumpía diariamente para arrojar al fuego como ofrenda a los Penates, alguna parte de los alimentos consumidos.

Los Lares. Este nombre podría provenir del etrusco Lar o Lasa (= Genio Femenino), es dudoso y oscuro.

Los Lares estaban fijos en ciertos lugares y se les hacían ofrendas en el hogar o en ciertos sitios, en el límite de un dominio o en una encrucijada. Toda la familia y los sirvientes reunidos en el hogar sienten la presencia de los Lares. Cuando en los tres días mayores del mes y en los festivos se adorna con flores el altar de la casa, es a él a quien se dirigen las plegarias, es a él a quien se destina el sacrificio propiciatorio, el ritmo de la vida, de los nacimiento, las bodas, etc.

El Genius es un principio de fecundidad, tal como su nombre indica, y aseguraba al individuo al que estaba vinculado la perpetuidad de las generaciones. Se decía que el Genius, a veces, aparecía bajo la forma de una pareja de serpientes, la relación es perfecta, ya que la serpiente es símbolo de renovación cíclica, a causa de su cambio de piel.

Los alrededores de Roma estaban rodeados de preciosos bosques sagrados (Luci), lagos y fuentes, tenemos el Bosque sagrado de Nemi, en que se hallaba Diana Nemorensis, Diana del bosque o de Nemi. También estaba la piedra de los Manés o la piedra que mana (Lapis Manalis), que se llevaba rodando a la ciudad en época de sequía para obtener la lluvia.




EL CULTO PÚBLICO: LOS SACRIFICIOS DE FECUNDIDAD


El 15 de Abril, en las Fordicidia tenía lugar una verdadera carnicería callejera; cada una de las treinta curias (que constituían las divisiones más antiguas de las tres tribus primitivas: Ramnes, Titienses y Luceres) inmolaba en su propio lugar de culto y en el Capitolio una vaca preñada. A la Tierra (Tellus) se le daban víctimas preñadas para así obtener la fecundidad del año, los frutos del suelo y de los rebaños. La carne de las vacas se cortaba y cocía ritualmente, los cuerpos de los terneros arrancados de sus entrañas eran quemados bajo la dirección de la Gran Vestal y sus cenizas se reservaban para las fumigaciones de las Parilia, que se efectuaban en seis días más.

El 15 de Octubre tenía lugar el October Equos (Caballo de Octubre), en el Campo de Marte se practicaba una carrera de bigas, el caballo de la derecha del carro vencedor era matado de una lanzada ante el altar de Marte, era éste un rito de la clausura militar, con la intención de salvaguardar -mediante el sacrificio- las fuerzas de la victoria para la siguiente campaña, pero antes de sacrificar al pobre caballo, se rodeaba su cuello con un collar de panes, esto último, para el éxito de las cosechas.









Sacrificio de Marco Aurelio a Júpiter





LA RELIGIÓN DE ROMA 


Ya desde la República (509 a.C-27 a.C), hay una tendencia a la helenización, en el 493 a.C había en el monte Aventino tres divinidades de fecundidad: Ceres, que presidía el crecimiento vegetal, Liber y Libera que cuidaban las funciones seminales. Como curiosidad, la Diosa Ceres parece ser introducida en Grecia por un antiquísimo pueblo nórdico (después ese nombre se latinizó en "Cerealis", y de esta palabra deriva "Cereal"), la voz "Ceres", parece derivar del lituano
"Šerti" o "Šeriaque significa "alimentar", son varias las reminiscencias de esta raíz "cer" o "ser", sobre todo en los bailes en ronda, bailes rituales de fertilidad y que aluden a las estaciones, y al aparente movimiento circular del Sol por el firmamento, tenemos el "Bal-Cerdá" y la "Sardana" Catalana, el "Csardash" húngaro, la "Sarba" rumana y la "Sirtos" griega.

Los romanos adoraban a Mercurio bajo la forma de "Merx" que significa mercancia, los etruscos como "Turms", y los griegos como "Hermes". Hércules era ya conocido por los Etruscos en el siglo VI a.C con el nombre de Hercle, y que llegó a Roma gracias a la Magna Grecia.

En el 204 a.C llega de Pesinonte con todo el séquito de sacerdotes orientales, la Frigia Cibeles, la Gran Madre de los dioses en forma de un betilo negro, "Betilo" alude a una piedra, podría venir del griego "Baitylos" que significa "piedra caída del cielo", o de "Betules" piedras animadas, "Bethel" significa en hebreo "casa de Dios". Es curioso el simbolo de la piedra negra, éste se encuentra en multitud de cultos antiguos por toda Europa y Oriente Medio... e incluso Norteamérica: la Kaaba musulmana: una especie de montaña sagrada o cueva primordial; la Kiva de los extintos Nativos Hopi: alude a la cámara ceremonial subterránea ¿cueva?; el Ki sumerio: que significa tierra o dentro de la tierra, granero, cueva; la Cibeles griega representada bajo un betilo negro... y las vírgenes negras. Este símbolo antiquísmo -posiblemente- alude a la tierra negra, la tierra fértil del Nilo engendradora de la vida; "Kemi" o "Kimi" en egipcio significa negro, de ésta antigua voz, derivan los nombres de algunos personajes curiosos de mitos posteriores, Cam uno de los hijos de Noé, de piel oscura, de acá también nos viene el Caín, el malvado y "oscuro" hermano de Abel, y por supuesto la palabra Alquimia "Al-kimi" "Al" en árabe significa "sagrado", "divino" y "kimi" negrura en egipcio, Al-kimi = "negrura sagrada", alude a las cuatro putrefacciones que tienen lugar en la Gran Obra, extremadamente importantes para el éxito del filósofo.

Cada Dios romano podía preferir una víctima u otra para el sacrificio, adquiría importancia la especie, el sexo e incluso el color de su pelaje: para Júpiter, es el buey blanco; para Marte, el caballo (de color cobrizo); para Ceres, el cerdo hembra; para Vulcano, una víctima de pelo rojo; y para las divinidades subterráneas, víctimas de pelaje oscuro.

Los romanos habían practicado el sanguinario acto del sacrificio humano, exijido por ciertos dioses como Júpiter Elicius; fue prohibido por un senadoconsulto el año 97 a.C.

El 15 de Mayo tenía lugar una ceremonia. Desde lo alto del puente Sublicio y en presencia de los ciudadanos, los Pontífices y las Vestales, lanzaban 27 o 30 maniquíes de juncos llamados Argei, es muy seguro que se trate de un vestigio de sacrificios humanos ctónicos a Saturno, como afirman los más prestigiosos especialistas, en una época remota, no sé si en realidad existe alguna relación entre esta ceremonia, con las Argea del 15 y 16 de Marzo, mes de las cosechas, la primavera y de las flores en el hemisferio norte.

Los combates de gladiadores (perpetuados hasta el bajo imperio), introducidos en Roma en el siglo III de nuestra era, eran tomados casi como sacrificios funerarios, el populacho seguía atribuyandole poderes mágicos y se seguía creyendo que la sangre de las víctimas era un potente regenerador de las fuerzas de la vida.

Posteriormente la religión de Roma fue cambiando paulatinamente hacia las formas arcaicas y tradicionales, gracias a las realizaciones religiosas de Augusto, aunque siempre hubo sectas sincréticas y orientalizantes, al final, la llamada religión de Augusto no triunfó, gracias al cosmopolitismo de Roma.



EL SINCRETISMO Y LOS DIOSES DEL TIEMPO INFINITO


En la época del Imperio ya había infinidad de cultos en la población itálica, gnósticos, helénicos, orientales e iranios pululaban por las ciudades. En todo caso no fue pretexto al escándalo que armó el Emperador de origen Sirio; Heliogábalo ("helios" = Sol; "Gabal" = caballo: caballo solar, o el caballo que guía al Sol) cuando quiso imponer su Baal de Emesa, bajo el nombre de Sol Invictus Elagabal, este Dios era representado como un aerolito negro, cuyas rugosidades y surcos contenían sentidos simbólicos, esotéricos, a la vista, pero desconocidos para el profano.

Mitra, el antiquísimo Dios iranio de la luz celeste (anterior al Sol) omnipotente, omnividente y omnisciente, se benefició muchísimo de estos sincretismos (mezclas). El dualismo de Zoroastro (siglos VII o VI a.C) opuso un Dios del Bien Ahura-Mazda (espíritu máximo) a un Dios maligno Ahrimán (abreviación de Angra-Manyu) y redujo a Mitra al papel de genio intermediario. Los romanos lo conocieron en una époa tardía, y en un contexto más popular, que le devolvían a Mitra su poder supremo. Mitra tendía a formar una tríada en contra de Ahrimán, con Ahura-Mazda y ZervánZerván era el Tiempo Infinito, el devorador, padre de Ahura-Mazda y de Ahrimán... ¿Zerván, padre del bien y del mal... el Tiempo?.

Mitra, nacido de una roca el 25 de Diciembre, fue adorado por los pastores y recibió los homenajes del Sol, del que se había hecho su aliado. Capturó y mató al toro que debía engendrar con su médula, sangre y esperma todo tipo de vida, buena y mala, a pesar de las connotaciones malignas de los escorpiones y las serpientes (dualidad). Los inciados pasabn por siete grados de iniciación, bajo la proteccción de los siete planetas (Luna, Venus, Marte, Júpiter, Mercurio, Sol y Saturno). Pasaban unas purificaciones por medio del agua y la miel, unas pruebas morales y físicas (¿muerte simulada?) y una cauterización que marcaba de por vida al iniciado que era digno de esta ascención progresiva. Este culto comprendía tres oraciones hacia el Sol (en la aurora, mediodía y en el crepúsculo) la invocación del planeta del día, la consagración del vino, del pan y por supuesto, sacrificios cruentos, cantos, músicas y finalmente el descubrimiento de la figura de Mitra Tauróctono en conmemoración del acto creador, el toro de Mitra estaba consagrado al juicio final y debía asegurar la resurreción de la carne, y la aniquilación de la raza de Ahrimán (¿cuál?).





 En esta foto: Mitra asesinando al toro sagrado y propiciatorio.










En las dos fotos superiores se ven unas iniciaciones de los Misterios de Mitra, como pueden ver son muy similares a la iniciación masónica: el iniciado arrodillado recibiendo los honores y posiblemente con los ojos cubiertos, es una constante.








Esta es una iniciación Dionisiaca, el tema de arriba, del iniciado  humillado y cubierto por una venda (como en la masonería) se vuelve a repetir.




Mitra no era el único Dios adorado en estas capillas (se ha encontrado una en Londres) también allí se adoraba a un ser inefable y supremo (¿Zerván?) que tenía la forma de un hombre alado con cabeza de león y el cuerpo rodeado por una serpiente y que puede tener muchas interpretaciones: Tiempo Infinito (Aion) Cronos, Saturno o algún Dios vinculado al destino divino y sempiterno.

En el siglo II de nuestra era, ya hay monedas acuñadas con la imagen del Genio del Tiempo rodeado por los signos del Zodiaco y a veces por los símbolos de las estaciones.

En la espectacular pátera de Parabiago (Milán), que representa a Cibeles y Attis como divinidades de las fuerzas naturales, nos muestra a estos dioses sentados uno al lado de la otra en un carro tirado por cuatro leones, alrededor del cual danzan tres Coribantes insertos dentro del mundo y en la sucesión temporal, bajo ellos se encuentran los cuatro elementos encarnados en figuras humanas. Por encima de la pátera quedan simbolizados el día y la noche, por unos genios portadores de antorchas, en el resto del espacio quedan simbolizadas las cuatro estaciones, son cuatro "Putti" que llevan productos típicos de cada época. El ciclo anual aparece representado bajo la forma de un joven dentro del círculo del Zodiaco, al lado derecho hay una gran serpiente enrollada en un obelisco, que simboliza la renovación eterna del Tiempo.









miércoles, 12 de abril de 2017

YAHWÉH Y LA GORGONA: LOS DEVORADORES DEL TIEMPO


Yahwéh


"Porque mostró Dios, ser un fuego devorador"
Hebreos 12: 29


Las citas del Antiguo Testamento de esta entrada están extraídas de la traducción directa de las lenguas originales de la edición del año 1974 de Eloino Nacar Fuster y Alberto Colunga Cueto, que es la mejor.


Yahwéh, el devorador. En multitud de pasajes del Antiguo Testamento se puede apreciar el carácter enérgico de Yahwéh, en todo caso este carácter no es exclusivo del Dios hebreo como se irá viendo en las demás entradas, lo importante acá es demostrar el carácter cíclico-destructor del citado Dios.

El primer hecho que atestigua la naturaleza de Yahwéh, esto es, relativo a la renovación cíclica y perennidad, es la zarza ardiente en el Éxodo, además Moisés teme mirar a Dios a la cara, pues puede morir... ¿no recuerda esto al mito de la Gorgona?... luego lo veremos, vamos con la cita del Éxodo:


Éxodo 3: 2-6


<<se le apareció el ángel de Yahwéh en llama de fuego de en medio de una zarza. Veía Moisés que la zarza ardía y no se consumía, y se dijo: "voy a ver que gran visión es ésta y porque no se consume la zarza: "¡Moisés!, ¡Moisés!", él respondió: "heme aquí". Yahwéh le dijo: "no te acerques. Quita las sandalias de tus pies, que el lugar en que estás es tierra santa"; y añadió: "yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob". Moisés se cubrío el rostro, pues temía mirar a Dios>>


En el siguiente pasaje se advierte el carácter simbólico de fertilidad, de fecundidad y de  renovación cíclica de Yahwéh, al hacer retoñar brotes y flores a la vara de Arón, de la casa de Leví.


Números 17: 8


<<Al día siguiente vino moisés al tabernáculo; y la vara de Arón, la de la casa de Leví, había hechado brotes, yemas, flores y almendras>>





La vara (una rama de árbol) es una constante en los pueblos Indoeuropeos e incluso semitas, esta va desde la espiga de trigo que los Druidas le mostraban a los iniciados, la vara de Aaron, pasando por el lituus romano, hasta llegar al báculo de los obispos y al moderno bástón de los generales de ejército, este, sencillamente es un símbolo de la renovación de la naturaleza, nada más simple, que los potentados de cada época portaban y portan como símbolo de la característica que detentaban o detentan algunos; "Dioses" en la tierra, amos y señores temporales.




Yahwéh: el devorador y consumidor 

Isaías 40: 6-8

"Una voz dice: Grita. /Y yo respondo: ¿Qué he de gritar? /Toda carne es hierba, /y toda su gloria como flor de campo. /Sécase la hierba, marchítase la flor/cuando pasa sobre ellas el soplo de Yahwéh. /Ciertamente hierba es el pueblo. / Sécase la hierba/marchítase la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre."

La verdad que en este pasaje se deja ver de manera clarísima el carácter destructivo y devastador de Yahwéh, son innumerables las citas que hablan de Yahwéh como si fuera un fuego devorador que todo lo consume, ese fuego devorador inmaterial ¡¡ no puede ser otro que el oxígeno !! el oxígeno lo quema todo, lo consume todo, por el oxígeno nosotros envejecemos, nos arrugamos, y el interior de las manzanas se pone de color marrón, y por el oxígeno, cada vez que respiramos se nos oxida nuestro cuerpo internamente, y por supuesto por el paso del tiempo. También es curioso resaltar, que siempre se nos recalca en el Nuevo Testamento que en el infierno los cuerpos se queman...


Muchas son las citas en las que se hace alusión a la imposibilidad de mirar a Yahwéh, el que lo hiciere ciertamente morirá, como lo hace saber el Antiguo Testamento:


Éxodo 33: 20

"pero mi faz no podrás verla, porque no puede el hombre verla y vivir"


Al parecer el único o uno de los pocos que ha visto a Dios a la cara ha sido Jacob, en la mítica lucha que tuvo con un extraño ángel [Génesis 32: 24 (25)-32 (33)] más que un ángel, era el mismísimo Dios. Esta pelea, más que un pueril capricho parece ser una especie de iniciación, pues Jacob queda herido en una pierna, éste, padece de la cojera iniciadora de los grandes maestros, así como Vulcano etc... y además Yahwéh, hecho carne, lo bendice. Luego de esa mítica lucha, Yahwéh decide llamar a Jacob con el nombre de Israel, pues ha luchado y vencido al mismísimo Dios.

El aspecto destructor de Yahwéh se lee por toda la Biblia, nadie puede mirarlo a la cara, pues aquel ser moriría, nadie puede maldecirlo pues es inevitable su presencia, ¿qué Dios más poderoso que el tiempo mismo? inmutable y eterno.






La pintura superior de Francisco de Goya, se denomina "Saturno devorando a un hijo", esta es una metáfora, Saturno no es más que el Tiempo que corre, y sus hijos; NOSOTROS. Saturno en la jerga alquímica adquiere el significado de Nigredo, la primera fase, de color negro, y en metal simboliza al Plomo, el más imperfecto de los metales según los alquimistas. Es por ello que a esta primera etapa de la Gran Obra se le designa: El Reino De Saturno; la Putrefacción.






Pintura de Peter Paul Rubens, denominada "Saturno", curiosamente tras Saturno, en la parte superior se pueden ver tres estrellas ¿el cinturón de Orión?.



Las Gorgonas

Primeramente en la mitología griega se nos muestran tres Gorgonas hermanas: Medusa, Esteno y Euríale. Medusa tiene el significado de astuta o incluso de protectora, Esteno de fuerte y Euríale de viaje extenso. 


La Gorgona Medusa


Estaba completamente prohibido mirar a Medusa a la cara pues aquel que lo hiciera se convertiría en un ser de piedra. Como Medusa no era inmortal, su mirada era petrificante, literalmente, pero esta no es una entrada de mitología asi que no nos detendremos en eso, lo que me interesa es demostrar el significado oculto y el carácter ctónico y temporal de Medusa. No resulta muy complicado adivinar el significado real de las Gorgonas, Gorgona en Griego significa la horrenda o simplemente terrible, Medusa tiene serpientes en lugar de cabello, tiene unos colmillos terribles y un cuerpo también de serpiente, y todo aquel que la miraba fijamente se convertía en piedra... vamos a ver, la serpiente en todas las culturas antiguas adquiere el significado esotérico de eternidad, sabiduría e incluso de inteligencia y renovación cíclica, esto es porque la serpiente, cambia de piel cíclicamente y pareciera ser inmortal a los ojos de un hombre de la antiguedad, Medusa tiene unos colmillos terribles, curiosamente la palabra itálica Gorgo adquiere el significado de vórtice d'aqua o remolino, con idéntico sentido de engullir o tragar, de allí la palabra moderna Garganta e incluso la voz "Gorgona" tiene las formas de Coro, Curo, Goro, Corno, Cronos (el tiempo eterno, el que devora a sus hijos) Gorgona significaría La Devoradora, ni más ni menos. La mirada de piedra de la Gorgona Medusa es el aspecto más terrible, la petrificación de la Medusa que convierte en piedra, no es más que la mirada del Tiempo mismo, al convertirse en piedra el ser vivo, vive para siempre en este terrible valle de lágrimas, pues la piedra es imperecedera, eterna. La vida eterna solo estaba reservada a los dioses, más la vida eterna terrenal se tenía concebida como una maldición, un sufrimiento eterno.
















En el mundo hay infinidad de representaciones de Gorgonas, en la foto de la izquierda se pueden ver algunos ídolos gorgoneos, en realidad son hachas votivas Olmecas y hombres-jaguares, pero tienen un gran parecido. A la derecha, tenemos que la letras A es de Atenas (Grecia), la B de San Agustín (Colombia), la C de Siracusa (Italia) y la D de Chavín (Perú) el parecido con la Gorgona Medusa es impresionante (fotos de libros personales).





Esta Gorgona se encuentra en el museo de Siracusa, Italia.



Son numerosos los antiguos teónimos que aluden a una divinidad cornuda negra o roja, al mundo infernal. Anteriormente anoté las formas Curo, Coro, Cronos o CornoCórono y Cerno del fatídico nombre del Dios del tiempo,  éstos están relacionados perfectamente al ruso chorn o chern-o que significa "negro" ésta equivale al griego Charo, Caronte o Acheron el barquero infernal, de esta palabra deriva Cuervo... un pajaro negro, y está perfectamente relacionado con el cuervo "Bran" o "Brano", una divinidad céltica de la muerte. Y el antiguo teónimo Cernunnos o Kernunnos; el antiguo Dios de la caza, igualmente tiene relación con estas divinidades de los cambios cíclicos, el nacimiento y la resurrección de la naturaleza.

El nombre latino Cornus designa también el Aliso, que en Galés se dice Gwernen, y que en la cultura Celta es el árbol de la resurrección, junto con el Álamo blanco y el Ciprés, de ahí que se asocie el Ciprés al cementerio en la cultura europea. 

También como curiosidad, tenemos a la cornisa, parte exterior de una casa, y una de las más peligrosas de escalar, con peligro de muerte segura al caer. Podría seguir y seguir, pero sería cansador.





Acerca del Fuego Inmaterial de Dios, ese del que hablan los alquimistas, ese fuego que está en todas partes y lo consume todo, el ex-monje benedictino y francmasón Dom Antoine-Joseph Pernety (1716-1796) nos describe la fase alquímica de la putrefacción de esta manera, y nos habla de un fuego extraño que actúa sobre la materia: 

<<Corrupción de la sustancia húmeda de los cuerpos, por defecto de calor. La putrefacción también se produce por la acción de un fuego extraño sobre la materia. En este sentido los filósofos espagíricos dicen que su materia de la piedra está en putrefacción, cuando el calor del fuego extrínseco (¿Oxígeno?), accionando sobre el fuego interno de esa materia (¿sustancias internas del material?) y actuando en concierto sobre ella, calientan la mezcla...>>

Es muy fácil adivinar cuál es ese fuego extraño que actúa sobre los elementos. En la antiguedad, cuando no se comprendían bien las cosas, los filósofos dejaban volar su imaginación y se dejaban llevar por lo que veían sus ojos. 

Ese fuego de Dios es el Oxígeno, así de sencillo, cuando las cosas se pudren, ya sea, carne, frutas e incluso agua en un estanque, pareciera que hirviera a causa de las pequeñísimas burbujas que brotan de él, pues las sustancias del alimento actúan con el Oxígeno.

jueves, 10 de noviembre de 2016

YAHWÉH: EL ENIGMÁTICO DIOS HEBREO



יהוה

Yahwéh, el enigmático Dios, el de los mil nombres. Los teólogos no se ponen de acuerdo en su significado, su nombre es tan sagrado que -según Maimónides- sólo se puede pronunciar una vez al año y en voz baja en el Sancta Sanctorum por un sacerdote hebreo de muy alto rango en el templo de Jerusalem, en el día del perdón, en Yom Kippur.

Posiblemente, en un principio, Yahwéh era una deidad relativa a los fenómenos atmosféricos, y sus querubines, simples nubes portadoras del rayo. La partícula "ío" de Iahveh, siempre ha estado ligada a la altura y a las cosas divinas, majestuosas. Blaise de Vigenere (eminente políglota, alquimista y cabalista) en su libro "Tratado del fuego y de la sal" nos dice: "El blanco de la plata, que representa el agua, es la misericordia, representada por la particula iah, asignada al Padre (Dios)..." esta simbología alquímica es heredada de los antiguos mitos, leyendas y teónimos. En Grecia, la antigua sacerdotisa Ío, era hija del Dios fluvial Ínaco (de la fertilidad de la tierra [lluvia]), y hay ciertos hechos que hacen pensar que se trataba de una diosa de la Luna, pues ésta cambiaba de color, misma condición le atribuían los griegos a este satélite, a saber: Blanco, para la Luna nueva, Rojo para la Luna de las cosechas y Negro para la Luna en cuarto menguante total, también representa las tres edades de la Diosa Luna (y de la naturaleza), a saber: Doncella, Ninfa y Anciana. También tenemos a la Diosa Eurínome, diosa de todas las cosas, que después de quedar encinta se tranformó en paloma, anidó en las olas, y engendró a las siete potencias planetarias, a los árboles y todo lo que existe, su nombre sumerio -mucho más antiguo- era Iahu que significa "paloma eminente", este título, posteriormente pasó a Yahwéh. Nuevamente vemos una relación a las alturas y a lo majestuoso con la partícula "ia" o "io", ello no puede ser casualidad.
                          
El nombre de Yahwéh tiene una importancia capital en la Cábala, y en el misticismo judío en general, se lo llama de muchas formas, Elohenu "tu Dios", Adonenu "tu señor", pero el nombre más importante según el Tetragrammatón es Iohua o YHVH. La guematría es la regla para el estudio de la Cábala, y se basa en el valor numérico de cada letra (de derecha a izquierda) la letra Yod en guematría vale 10, He 5,  Vav 6 y He 5.

Como Yahwéh tiene relación con la altura y el firmamento, podría estar perfectamente relacionado con el antiquísimo culto de la Montaña Sagrada, ¿un volcán? (relativo a la altura). Uno de los nombres de Yahwéh según el Tetragrammatón es <<Hadiriron YHVH>>, teniendo en cuenta que "hadar" significa en hebreo "honor", "majestad" o "gloria" y "rones el imperativo del verbo "ranan" que en hebreo significa "alegría" o "regocijarse", podríamos leer: "regocijémonos en la gloria de YHVH".

Otro de los nombres de Yahwéh en el tetragrammatón es <<Meromiron YHVH>> este nombre "Merom" tiene la partícula MR, y en casi todos los topónimos de las culturas antiguas hace alusión a los montes y montañas de elevada altura y tiene relación con el Monte "Meru". En la antigua polinesia los templos son llamados "Marae", en Egipto las pirámides son llamadas "Mer" o "M'r", el templo de Jerusalem se halla en la explanada del Monte "Moriah" y del monte Sión, y en Tanzania, al igual que en la India tenemos el monte "Meru" y en Israel tenemos que a las montañas se las denomina "Hare-Merom". Es curioso que en todos los lugares, y en donde se encuentran sitios sagrados a una elevada altura, se encuentre la partícula MR. Haciendo alusión a la sacralidad de la mencionada partícula, los Persas llamaban a su Edad de Oro con el nombre de "Merok". Finalmente, la traducción de este nombre sagrado (Meromiron YHVH) bien podría significar "regocijémonos en el lugar alto de YHVH o en la montaña de YHVH".






(foto de libro personal) Este es el antiguo Dios "EL" de la cultura Ugarítica (I o II milenio Antes de Cristo) al que muchos relacionan con Yahwéh (hacer click para agrandar).



Altares y sacrificios a Yahwéh



El culto de Yahwéh siempre ha estado rodeado de misticismo y cosas extrañas, muchas de ellas extravagantes, como los sacrificios de animales para aplacar su sed, cosas extravagantes al igual que sus altares, éstos, siempre hacen referencia a lugares altos, con un sacrificio calcinado en su cúspide y rodeado por una zanja con agua mezclada con la sangre del sacrificio, a modo de una Montaña humeante rodeada de un río (¿un volcán?) pero en miniatura.



Altares a Yahwéh



I Libro de Reyes 18: 31-35

Y Elías tomó doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, a quien había venido la palabra de Jehová, diciendo: Israel será tu nombre. Edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar en que cupieran dos medidas de grano. Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos y lo puso sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez. De manera que el agua corría alrededor del altar; y también se había llenado de agua la zanja.


Deuteronomio 27: 4-7


Acontecerá, pues, cuando hayáis pasado el Jordán, que levantaréis estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, y las encalaréis con cal. Y edificarás allí un altar a Jehová tu Dios, un altar de piedras; no alzarás sobre ellas herramientas de hierro. De piedras enteras edificarás el altar de Jehová tu Dios; y ofrecerás sobre él holocausto a Jehová tu Dios, y sacrificarás ofrendas de paz, y comerás allí; y te alegrarás delante de Jehová tu Dios.










Sacrificios a Yahwéh


Levítico 1: 1-17

"Y a llamó Jehová a Moisés y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros presente una ofrenda a Jehová, haréis vuestra ofrenda de ganado vacuno u ovino. Si su ofrenda fuere a holocausto de ganado vacuno, ofrecerá un macho sin defecto; de su voluntad lo ofrecerá a la entrada del tabernáculo de reunión delante de Jehová. Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado para hacer expiación por él. Entonces degollará el becerro en la presencia de Jehová, y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre y la rociarán alrededor sobre el altar..... " (sigue hasta el versículo 17)

También tenemos el mítico sacrificio de Abel y CaínYahwéh, aceptó el del primero, más no el del segundo, algunos grandes alquimistas y cabalistas del siglo XVII son de la siguiente opinión: los sacrificios de Caín provenían de la tierra y en consecuencia eran muertos e inanimados, en tanto que estaban privados de fe y espíritu, pero los de Abel eran animados, espirituales y llenos de vida, este espíritu repleto de piedad y devoción reside en la sangre. El gran cabalista medieval Eben-Ezra nos dice que un fuego descendía de lo alto para recoger el holocausto de Abel, lo que no ocurrió con la ofrenda de Caín.


Yahwéh: Dios de dioses.

Iahvé, Yahwé, Iováh, íaco, Jehováh, ío, jo, etc., estas antiguas denominaciones derivan en nombres hebreos como: io-annis (juan); Oa-nnes (antiguo Dios civilizador mesopotámico); ieo-akim (joaquín); íaco (iacob = jacobo).

El gran Dios Júpiter asociado también a Devah-Pita ("Dios padre" en sánscrito) tiene esta partícula, de este "Dio" o "Dia", derivan los teónimos Theos (Dios), Zeus (Dios) y Di-anna, J-ana; ¿la Diosa griega Diana?. "Jaun" con la partícula "ia" en idioma vasco significa "señor", y alude a las alturas; Jaun-Goiko-a "el señor de arriba".

También de esta antigua partícula (ío) deviene el nombre de Jano (Ianus), y tiene relación con las alturas, "Janua" -en latín- significa puerta, muy posiblemente alude a las puertas solsticiales del cielo, la edad oscura y de luz, en alusión a los solsticios de invierno y verano, es por ello igualmente que Jano tiene dos caras. También debo agregar un dato interesante acerca de este simbolismo solsticial, las festividades de Juan Bautista y Juan evangelista se celebran el 24 de Junio y el 27 de Diciembre respectivamente, claramente acá hay un simbolismo de los solsticios, de las estaciones del Invierno y del Verano (según el hemisferio), la Luz y la Oscuridad en perpetuo movimiento cíclico.




(foto de libro personal) Representación del Dios Jano. En la parte superior se pueden apreciar las letras IHS y junto a los rostros, las dos llaves que abren las puertas solsticiales (Janua), una de plata (Luna) y la otra de oro (Sol), oscuridad y luz, noche y día, solsticio de invierno y verano (hacer click para agrandar)

La partícula "di" supuestamente Aria o Indoeuropea, significa "brillante" de esta devienen los nombres día, relativo al día mismo y al Sol y por ende, a Dios, y a la moderna palabra francesa con la partícula "io" Jour, que significa día.

La familia linguística indoeuropea va desde el sanscrito "Dur", al griego "Thura", alemán "Thur", inglés "Door", irlandés "Dorus" y el latín "Foris" que adquiere el significado de "Puerta exterior" o "guardián de la puerta de afuera" (del cielo). Estos nombres perfectamente pueden estar relacionados con la divinidad celeste "Thor" o con el nombre del Dios del trueno Córnico y Bretón "Taran" o con los nombres "Turo", "Toro", "Tyr", de ahí tenemos los nombres, como por ejemplo de la antigua ciudad céltica "Tara", de ahí derivan las españolas "Tarragona", "Tarancón" etc,. Este es el Dios-Toro que provoca las lluvias y los fenómenos atmosféricos, un símbolo de fertilidad y de la Luna, por la similitud de ésta con los cuernos del animal.



Yahwéh, Satán, Lucifer, y el símbolo del asno.

Siempre se ha dicho que Yahwéh y Satán son fieros oponentes, pero la verdad es bien distinta, si nos fijamos en la enigmática partícula "io" o "ia" nos daremos cuenta de curiosas concomitancias.

Ya desde el principio, también la partícula "Sat", "Set" o "Sab" se relaciona con el Yahwéh Sabaoth (Yahwéh de los ejércitos) y al bello planeta Saturno, es curioso porque ésta partícula "Set" significa en hebro "fundamento" y "ruina" a la vez, ciertas palabras de este antiguo alfabeto son duales, esta partícula también tiene relación con el número siete, pues no es coincidencia que el Sabbath represente el último día del calendario hebreo y que ha dado nombre a nuestro Sábado, "Saturday" o lo que es igual "el día de Saturno". En la tradición Hindú, al planeta Saturno se lo denomina "Satya-Loka".

Lo que es extremadamente extraño, es el simbolismo del asno presente en las antiguas culturas, la partícula "io" en egipcio, efectivamente significa asno, y puede ser una onomatopeya del rebuzno de ese animal, después se aproximó este "io" a Yahwéh, a causa de la raíz "io" o "ia" presente en el nombre del Dios Hebreo. Set -Dios Egipcio de las tormentas de arena- era representado por un ser con cabeza de asno, Athanasius Kircher en su libro Aritmología nos afirma: "dicen que Sabaoth tiene la forma de puerco o de asno..."  por lo visto, a Yahwéh Sabaoth, al igual que al Dios egipcio Set, se lo representaba con forma de asno en tiempos pretéritos. El Dios Tifón griego de las tormentas era representado como un asno de color rojizo, casi al igual que el Set egipcio. Asi pues, Yahwéh y Satán (Set) no se oponen, sino que se identifican con el símbolo del asno. A los antiguos cristianos se los llamaba "asinarii" (adoradores del asno) y Jesús Cristo, en más de alguna ocasión ha sido representado con la forma de este animal, como por ejemplo en la Capilla de Santa Anastasia, en el ángulo occidental del Palatino, en Roma.

El nombre de Lucifer se pierde en las brumas del tiempo y literalmente significa "el portador de la luz" (Lucis-Fero). La más antigua relación con este nombre la hallamos en la voz lituana "Laukinis" que significa "salvaje" o "bestia salvaje", de este nombre deviene el "Lykos", que significa "lobo" en griego, el lobo en la antiguedad era un símbolo solar por excelencia para los pueblos nórdicos y de esta relación con el Sol, muy posiblemente deriva la voz céltica "Lug" (Dios solar Celta), o la inglesa "light" que significa Luz. Estoy seguro que de esta palabra griega "Lykos" deviene el "Leukós" griego, que significa "Blanco" o "de color claro" en alusión a la luz Solar. Recordemos que los Celtas son parientes directos de los pueblos escíticos o incluso de los antiguos Tocarios, asi que la relación entre los idiomas nórdicos, con los escíticos, tracios y griegos, es más que evidente. Hay que agregar también, que el Lituano y el Letón, ambas lenguas bálticas, son las más parecidas al Sánscrito. Por lo tanto podemos concluir que "Lucifer" se aleja bastante de una presunta igualdad con "Satán" o "Yahwéh" ya que su nombre adquiere el significado de "Luz", "Brillo", "Bondad", e incluso "conocimiento", y se opone totalmente al "Yahwé Sabaoth" o "Ialdabaoth" que los antiguos gnósticos equiparaban al "Yahwéh" hebreo de connotaciones malignas e hijo abortado de Sophia "Sabiduría".

Aunque Yahwéh abominaba el culto a los astros, igualmente se los adoraba de forma indirecta, se adoraba al Sol (2 Re 23, 11), a la Luna (Dt 4, 19; 17, 3), a los Planetas (Am 5, 26; Is 19, 12) a Venus (Jr 7, 18; 44, 17 - 19, 25) a las estrellas y al ejército de los cielos (2 Re 17, 16; 21, 5) asi como a las constelaciones (Is 13, 10; Job 9, 9; 8, 31). A pesar de la prohibición tajante de Yahwéh de adorar a los astros, aún quedaba la reminiscencia de la antiquísima concepción de éstos, como seres divinos. 

Soy consciente de que los capítulos en donde escribo sobre los sacrificios a Yahwéh y sobre el simbolismo del asno, pueden ser interpretados de forma tendenciosa, sarcástica e incluso denigrante, por ello es importante tomarse los mitos, dioses, y leyendas como lo que son; sólo profundas interpretaciones y creaciones del ser humano, que intentan comprender de alguna forma, el mundo en el cual nos encontramos, y la vida... nada más.

En definitiva, mientras los sacerdotes hebreos guarden celosamente la verdadera denominación de Yahwéh, el verdadero nombre y el profundo significado de ese enigmático Dios, seguirá siendo desconocido para los no iniciados.