sábado, 13 de enero de 2018

EL ROCÍO EN LA OBRA ALQUÍMICA

    <<Por un influjo divino particular y por la luz de la naturaleza, (los sabios) vieron y conocieron que debía encontrarse en este mundo un arcano único, una cosa admirable establecida por Dios Todopoderoso para provecho del género humano. Así todo cuanto es imperfecto, incompleto y corrompido en toda la Tierra sería, con seguridad, renovado y perfectamente restabecido en su integridad por aquella cosa sigular y secreta>>

El acuario de los sabios o la piedra acuosa de sabiduría, Anónimo.



Como decía el filósofo desconocido de más arriba, desde la más remota antiguedad han habido secretos, secretos guardados con gran celo por los sabios e inspirados de todas las épocas. Ese secreto único y gran arcano es la Alquimia, su materia primera ha sido vista y oída por ojos profanos mediante el simbolismo y el lenguaje herméticos, esta entrada es un pequeño y humilde homenaje a ella.



LA MATERIA PRIMA DE LA GRAN OBRA


Agua filosófica, escupitajo de Luna, agua que no moja... infinidades son los nombres que recibe la materia primera para empezar a realizar la Gran Obra, es una buena forma de esconder ese preciado elemento a los ojos del profano, pero que de alguna forma es de fácil lectura para el "iluminado" o aprendiz según los alquimistas. También hay que reconocer que existe gran cantidad de charlatanes y estafadores, que han creído saber cuál es ese elemento primordial para empezar a trabajar.








Dibujo del Mutus Liber n° 4.




¿Qué está haciendo esa misteriosa pareja en el dibujo de arriba?, por supuesto que están estrujando un paño, pero ¿porqué? ¿qué hay en el paño? ¿agua?. ¿Cómo se empieza a realizar la gran obra? ¿de donde se extrae su materia prima?.


Esta materia prima, acuosa, se recoge de madrugada, y con mucho cuidado, por supuesto me refiero al ROCÍO, pero no es cualquier rocío, sino un rocío recogido en una fecha especial, el autor de este dibujo que sagazmente plasmó la simbología hermética en un dibujo aparentemente profano, esconde uno de los mayores secretos sin el cual, todo el trabajo realizado sobre el rocío (materia prima) sería vano.



En el dibujo se ve a la pareja alquímica como una especie de correspondencia inferior del Sol y la Luna durante la recolección del rocío, dicha recolección debe efectuarse en los meses de Abril (Aries) y mayo (Tauro) (en el hemisferio norte) o sea en los meses de primavera, que es cuando -según los alquimistas- la naturaleza renace y está en la plenitud de su fuerza.





<<Este rocío es el maná del que se alimentan las almas de los justos. Los llamados tienen sed y lo recogen a manos llenas en los campos del cielo>> 



El Zohar



<<Nuestro rocío, nuestra materia es celestialmente espermática y fecunda, eléctrica y virgen en general>> 

Conde Marsciano, 1744







De Alchimia, Leiden, 1526.


Ya en la Bliblia y en el ámbito judeocristiano se le dan connotaciones divinas al rocío, ya se dice en DEUTERONOMIO 33; 13-14: <<A jose le dijo: Bendita de Yahveh sea su tierra, de lo mejor del cielo arriba; abajo de las aguas del abismo; de lo mejor de los frutos que madura el sol, de los frutos selectos de la luna...>> con la enigmática frase "de los frutos selectos de la luna" el autor de la Biblia, conocedor del antiquísimo arte, deja al descubierto la importancia del rocío, pues en la antiguedad, se creía que el rocío venía de la Luna.


También se le dan connotaciones medicinales y celestiales, en el libro del ÉXODO 16; 13-15 se nos dice: <<Y sucedió que a la tarde subieron codornices que cubrieron el campamento, y a la mañana había en torno al campamento un capa de rocío. Cuando el rocío se evaporó, vieron sobre la superficie del desierto una cosa menuda, como granos, parecida a la escarcha. Los hijos de Israel, al verla, se preguntaban unos a otros: "¿manhu?" ("¿Qué es esto?", pues no sabían lo que era>>


En este último versículo nos encontramos un extraño hecho, después de que el rocío se evaporó, quedó una escarcha... ¿la sal de los filósofos? ¿esa que se extrae del rocío?... es muy común leer en los textos de alquimia acerca de esta sal filosófica, de la cual se obtiene el mercurio filosófico y el azufre filosófico, que también es lo que representa el símbolo del huevo, los tres elementos principales de la Gran Obra, la sal (cáscara), el azufre (yema) y el mercurio filosóficos (albúmina o clara del huevo)







Salomon Trismosin, Splendor Solis, Londres, s. XVI.


Observen el huevo que el ser andrógino tiene en su mano izquierda, ese poderosísimo símbolo es al que me refiero, y en la otra mano tiene los colores de los cuatro elementos, de dentro hacia afuera: tierra, agua, aire y fuego, en sus alas tiene las dos naturalezas, una del azufre (masculina, Sol) y otra mercurial (femenina, Luna).






Símbolo hermético de la sal de los sabiosQuinta Essentia, Thurneysser, 1570.




EL ROCÍO: PRECIADO TESORO



El rocío como protagonista de esta entrada tiene y tenía un valor especial para los modernos y antiguos sabios. La etimología de la palabra rocío es abstrusa, pero pareciera venir del griego ΡΩΣΙΣ (ROSIS) que significa fuerza, vigor, salud. También Macrobio nos dice que Ros, genitivo de Roris que significa Rocío, era también el nombre del dios, hijo del Aire y de la Luna. 


Jean d' Espagnet en uno de sus textos nos habla de esta "Sal" o "Tierra de los filósofos" y de sus dos componentes que se encuentran en ella; el mercurio y el azufre filosóficos: <<Al mercurio de los filósofos se le llama con diferentes nombres: tan pronto se le llama Tierra, tan pronto se le llama Agua, por diversos motivos y sobre todo porque está compuesto naturalmente de una y otra. Esta Tierra es sutil, blanca, sulfurosa, los elementos están fijos en ella y el Oro filosófico está allí en estado de simiente, mientras que el agua es un agua de vida, es decir, ardiente, pérmanente, extremadamente límpida, a la que también se llama agua del oro y de la plata...>>


También en el siguiente párrafo Jean, nos habla de unos peces gordos a los cuales hay que saber atraparlos: <<Los filósofos también tienen su Mar, donde se engendran pequeños peces grasos que brillan con escamas de plata: si los sabes coger y envolver con una red desatada, serás tenido por un pescador muy experto>> 


Obviamente en este párrafo Jean se refiere a las gotas de rocío que pululan en los campos de madrugada, y ese Mar, el Mar de los filósofos, no es mas que el cielo, y más que el cielo, el aire.







El sello de arriba se denomina Sello de la sabiduría y como se puede apreciar en él, se encuentra el símbolo de la Luna y el Sol, que son los principales astros que actúan en la Gran Obra.





EL ROCÍO EN LOS TEXTOS SAGRADOS


En el libro de NÚMEROS 11; 9 cuando se alude al rocío del cielo, también se nombra al Maná que lo acompaña y curiosamente es una especie de harina o sal con la que los hombres justos se nutren, pero no es una comida física, sino espiritual: <<Cuando de noche caía el rocío sobre el campo, caía también el maná>>

Y en el libro de JUECES 6; 37 se alude -sutilmente- a la forma en que se recoge el rocío: <<He aquí que voy a poner un vellón de lana en la era; si solo el vellón se cubre de rocío, quedando todo el suelo seco, conoceré que libertarás a Israel por mi mano, como me lo has dicho>>

También en algunos pasajes como en 1° LIBRO DE REYES 17; 1 se alude al rocío como algo indispensable y sagrado y se amenaza con privar de aquel sustancia: <<Elías, tesbita, que habitaba en Galaad, dijo a Acab: "Vive Yahveh, Dios de Israel, a quien sirvo, que no habrá en estos años ni rocío ni lluvia sino por mi palabra">> 








La Rosa Hermética, símbolo de la materia principal de la Gran Obra. Robert Fludd, Francfort, 1629.








La Rosa Hermética se encuentra también en la iconografía Rosa-Cruz. Van der Heyden, Sigillum Lutheri, Estrasburgo, 1617.







EL ROBLE HUECO Y LA GRAN ROCA



En muchos textos de alquimia es común que se hable de un misterioso Roble Hueco y del cual escurre un riachuelo de agua viva, este críptico símbolo pareciera ser una representación del rocío podrido por 40 días en un barril de roble, según la vía húmeda. 








Abraham Eleazar, Uraltes chemisches Werk, Leipzig, 1760.



Esta venerable imagen del Roble Hueco pareciera ser una imitación y una nueva forma alegórica de la gran roca montañosa que golpea Moisés para aplacar la sed de su pueblo como se puede leer en el libro de NÚMEROS 20; 7-11:


<<... y Yahveh habló a Moisés, diciendo: "Toma el cayado y reúne a la muchedumbre, tú y Aarón, tu hermano (Aarón en hebreo significa hombre de la montaña) y en su presencia hablad a la roca, y ésta dará sus aguas; de la roca sacarás agua para dar de beber a la muchedumbre y sus ganados. Moisés tomó de delante de Yahveh el cayado, como se lo había él mandado; juntando Moisés y Aarón a la muchedumbre delante de la roca les dijo: "¡oid, rebeldes! ¿Podremos nosotros hacer brotar agua de esta roca?" Alzo Moisés su brazo e irió con el cayado la roca por dos veces, y brotaron de ellas aguas en abundancia, y bebió la muchedumbre y sus ganados>>


Como nos dice la Biblia, el rocío es el alimento del alma de los justos, del alma... no del cuerpo, en esa agua, dicen los alquimistas, se encuentra atrapado el espíritu del mundo, esa Potencia Universal, los filósofos griegos le decían Pneuma, los romanos Spiritus Mundi, los Hindues Prana, los Chinos Ki o Chi, muchas veces me pregunto si Leonardo Da Vinci sabía de este secreto, pues en sus escritos nombra en varias ocasiones a La Fuerza que es una especie de energía invisible que nos rodea y nos anima, por supuesto este detalle fue adquirido en la famosa saga Star Wars.






LA RUEDA


Se dice que para la consecusión de la Obra, es necesario ser un escrupuloso imitador de la naturaleza, y es preciso tener muchísima paciencia, sabiduría y perspicacia, sin estos elementos es inútil siquiera comenzar, hay un ícono que representa perfectamente esta labor ciclópea y es el de la Rueda y del filósofo esperando estoicamente.







Catedral de Amiens, Pórtico del Salvador, el Fuego de Rueda.




La Rueda representa para los filósofos: <<Continuación de las operaciones de la obra hermética. Girar la Rueda es observar el régimen del fuego. Hacer la Circulación de la Rueda es recomenzar las operaciones, sea para hacer la piedra, para multiplicarla en calidad. La Rueda Elemental de los Sabios es la conversión de los elementos filosóficos, es decir, el cambio de la tierra en agua y después, del agua en tierra. El agua contiene el aire y la tierra contiene al fuego>>






miércoles, 12 de abril de 2017

YAHWÉH Y LA GORGONA: LOS DEVORADORES DEL TIEMPO


Yahwéh


"Porque mostró Dios, ser un fuego devorador"
Hebreos 12: 29


Las citas del Antiguo Testamento de esta entrada están extraídas de la traducción directa de las lenguas originales de la edición del año 1974 de Eloino Nacar Fuster y Alberto Colunga Cueto, que es la mejor.


Yahwéh, el devorador. En multitud de pasajes del Antiguo Testamento se puede apreciar el carácter enérgico de Yahwéh, en todo caso este carácter no es exclusivo del Dios hebreo como se irá viendo en las demás entradas, lo importante acá es demostrar el carácter cíclico-destructor del citado Dios.

El primer hecho que atestigua la naturaleza de Yahwéh, esto es, relativo a la renovación cíclica y perennidad, es la zarza ardiente en el Éxodo, además Moisés teme mirar a Dios a la cara, pues puede morir... ¿no recuerda esto al mito de la Gorgona?... luego lo veremos, vamos con la cita del Éxodo:


Éxodo 3: 2-6


<<se le apareció el ángel de Yahwéh en llama de fuego de en medio de una zarza. Veía Moisés que la zarza ardía y no se consumía, y se dijo: "voy a ver que gran visión es ésta y porque no se consume la zarza: "¡Moisés!, ¡Moisés!", él respondió: "heme aquí". Yahwéh le dijo: "no te acerques. Quita las sandalias de tus pies, que el lugar en que estás es tierra santa"; y añadió: "yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob". Moisés se cubrío el rostro, pues temía mirar a Dios>>


En el siguiente pasaje se advierte el carácter simbólico de fertilidad, de fecundidad y de  renovación cíclica de Yahwéh, al hacer retoñar brotes y flores a la vara de Arón, de la casa de Leví.


Números 17: 8


<<Al día siguiente vino moisés al tabernáculo; y la vara de Arón, la de la casa de Leví, había hechado brotes, yemas, flores y almendras>>
I




La vara (una rama de árbol) es una constante en los pueblos Indoeuropeos e incluso semitas, esta va desde la espiga de trigo que los Druidas le mostraban a los iniciados, la vara de Aaron, pasando por el lituus romano, hasta llegar al báculo de los obispos y al moderno bástón de los generales de ejército, este, sencillamente es un símbolo de la renovación de la naturaleza, nada más simple, que los potentados de cada época portaban y portan como símbolo de la característica que detentaban o detentan algunos; "Dioses" en la tierra, amos y señores temporales.




Yahwéh: el devorador y consumidor 

Isaías 40: 6-8

"Una voz dice: Grita. /Y yo respondo: ¿Qué he de gritar? /Toda carne es hierba, /y toda su gloria como flor de campo. /Sécase la hierba, marchítase la flor/cuando pasa sobre ellas el soplo de Yahwéh. /Ciertamente hierba es el pueblo. / Sécase la hierba/marchítase la flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre."

La verdad que en este pasaje se deja ver de manera clarísima el carácter destructivo y devastador de Yahwéh, son innumerables las citas que hablan de Yahwéh como si fuera un fuego devorador que todo lo consume, ese fuego devorador inmaterial ¡¡ no puede ser otro que el oxígeno !! el oxígeno lo quema todo, lo consume todo, por el oxígeno nosotros envejecemos, nos arrugamos, y el interior de las manzanas se pone de color marrón, y por el oxígeno, cada vez que respiramos se nos oxida nuestro cuerpo internamente, y por supuesto por el paso del tiempo. También es curioso resaltar, que siempre se nos recalca en el Nuevo Testamento que en el infierno los cuerpos se queman...


Muchas son las citas en las que se hace alusión a la imposibilidad de mirar a Yahwéh, el que lo hiciere ciertamente morirá, como lo hace saber el Antiguo Testamento:


Éxodo 33: 20

"pero mi faz no podrás verla, porque no puede el hombre verla y vivir"


Al parecer el único o uno de los pocos que ha visto a Dios a la cara ha sido Jacob, en la mítica lucha que tuvo con un extraño ángel [Génesis 32: 24 (25)-32 (33)] más que un ángel, era el mismísimo Dios. Esta pelea, más que un pueril capricho parece ser una especie de iniciación, pues Jacob queda herido en una pierna, éste, padece de la cojera iniciadora de los grandes maestros, así como Vulcano etc... y además Yahwéh, hecho carne, lo bendice. Luego de esa mítica lucha, Yahwéh decide llamar a Jacob con el nombre de Israel, pues ha luchado y vencido al mismísimo Dios.

El aspecto destructor de Yahwéh se lee por toda la Biblia, nadie puede mirarlo a la cara, pues aquel ser moriría, nadie puede maldecirlo pues es inevitable su presencia, ¿qué Dios más poderoso que el tiempo mismo? inmutable y eterno.






La pintura superior de Francisco de Goya, se denomina "Saturno devorando a un hijo", esta es una metáfora, Saturno no es más que el Tiempo que corre, y sus hijos; NOSOTROS. Saturno en la jerga alquímica adquiere el significado de Nigredo, la primera fase, de color negro, y en metal simboliza al Plomo, el más imperfecto de los metales según los alquimistas. Es por ello que a esta primera etapa de la Gran Obra se le designa: El Reino De Saturno; la Putrefacción.






Pintura de Peter Paul Rubens, denominada "Saturno", curiosamente tras Saturno, en la parte superior se pueden ver tres estrellas ¿el cinturón de Orión?.



Las Gorgonas

Primeramente en la mitología griega se nos muestran tres Gorgonas hermanas: Medusa, Esteno y Euríale. Medusa tiene el significado de astuta o incluso de protectora, Esteno de fuerte y Euríale de viaje extenso. 


La Gorgona Medusa


Estaba completamente prohibido mirar el rostro de Medusa, el que lo hiciere moría petrificado. No resulta muy complicado adivinar el significado real de las Gorgonas, Gorgona en Griego significa la horrenda o simplemente terrible, Medusa tiene serpientes en lugar de cabello, tiene unos colmillos terribles y un cuerpo también de serpiente. 

La serpiente en todas las culturas antiguas adquiere el significado esotérico de eternidad, sabiduría e incluso de inteligencia y renovación cíclica, esto es porque la serpiente, cambia de piel cíclicamente y pareciera ser inmortal. Medusa tiene unos colmillos terribles, curiosamente la palabra itálica Gorgo adquiere el significado de vórtice d'aqua o remolino, con idéntico sentido de engullir o tragar, de allí la palabra moderna Garganta e incluso la voz "Gorgona" tiene las formas de Coro, Curo, Goro, Corno, Cronos (el tiempo eterno, el que devora a sus hijos) Gorgona significaría La Devoradora, ni más ni menos. La mirada de piedra de la Gorgona Medusa es el aspecto más terrible, la petrificación de la Medusa que convierte en piedra, no es más que la mirada del Tiempo mismo, al convertirse en piedra, el ser humano vive para siempre en este terrible valle de lágrimas, pues la piedra es imperecedera, eterna. La vida eterna solo estaba reservada a los dioses, más la vida eterna terrenal se tenía concebida como una maldición, un perpetuo sufrimiento.
















En el mundo hay infinidad de representaciones de Gorgonas, en la foto de la izquierda se pueden ver algunos ídolos con rasgos gorgoneos, en realidad son hachas votivas Olmecas y hombres-jaguares, pero tienen un gran parecido a las Gorgonas. A la derecha, tenemos que la letras A es de Atenas (Grecia), la B de San Agustín (Colombia), la C de Siracusa (Italia) y la D de Chavín (Perú) el parecido con la Gorgona Medusa es impresionante (fotos de libros personales).





Esta Gorgona se encuentra en el museo de Siracusa, Italia.



Son numerosos los antiguos teónimos que aluden a una divinidad cornuda negra o roja, al mundo infernal. Anteriormente anoté las formas Curo, Coro, Cronos o CornoCórono y Cerno del fatídico nombre del Dios del tiempo,  éstos están relacionados perfectamente al ruso chorn o chern-o que significa "negro" ésta equivale al griego Charo, Caronte o Acheron el barquero infernal, de esta palabra deriva Cuervo... un pajaro negro, y está perfectamente relacionado con el cuervo "Bran" o "Brano", una divinidad céltica de la muerte. Y el antiguo teónimo Cernunnos o Kernunnos, el antiguo Dios de la caza, igualmente tiene relación con estas divinidades de los cambios cíclicos, el nacimiento y la resurrección de la naturaleza.

El nombre latino Cornus designa también el Aliso, que en Galés se dice Gwernen, y que en la cultura Celta es el árbol de la resurrección, junto con el Álamo blanco y el Ciprés, de ahí que se asocie el Ciprés al cementerio en la cultura europea. 

También como curiosidad, tenemos a la cornisa, parte exterior de una casa, y una de las más peligrosas de escalar, con peligro de muerte segura al caer. Podría seguir y seguir, pero sería cansador.





Acerca del Fuego Inmaterial de Dios, ese del que hablan los alquimistas, ese fuego que está en todas partes y lo consume todo, el ex-monje benedictino y francmasón Dom Antoine-Joseph Pernety (1716-1796) nos describe la fase alquímica de la putrefacción de esta manera, y nos habla de un fuego extraño que actúa sobre la materia: 

<<Corrupción de la sustancia húmeda de los cuerpos, por defecto de calor. La putrefacción también se produce por la acción de un fuego extraño sobre la materia. En este sentido los filósofos espagíricos dicen que su materia de la piedra está en putrefacción, cuando el calor del fuego extrínseco (¿Oxígeno?), accionando sobre el fuego interno de esa materia (¿sustancias internas del material?) y actuando en concierto sobre ella, calientan la mezcla...>>

Es muy fácil adivinar cuál es ese fuego extraño que actúa sobre los elementos. En la antiguedad, cuando no se comprendían bien las cosas, los filósofos dejaban volar su imaginación y se dejaban llevar por lo que veían sus ojos. 

Ese fuego de Dios es el Oxígeno, así de sencillo, cuando las cosas se pudren, ya sea, carne, frutas e incluso agua en un estanque, pareciera que hirviera a causa de las pequeñísimas burbujas que brotan de él, pues las sustancias del alimento actúan con el Oxígeno.

jueves, 10 de noviembre de 2016

YAHWÉH: EL ENIGMÁTICO DIOS HEBREO



יהוה

Yahwéh, el enigmático Dios, el de los mil nombres. Los teólogos no se ponen de acuerdo en su significado, su nombre es tan sagrado que -según Maimónides- sólo se puede pronunciar una vez al año y en voz baja en el Sancta Sanctorum por un sacerdote hebreo de muy alto rango en el templo de Jerusalem, en el día del perdón, en Yom Kippur.

Posiblemente, en un principio, Yahwéh era una deidad relativa a los fenómenos atmosféricos, y sus querubines, simples nubes portadoras del rayo. La partícula "ío" de Iahveh, siempre ha estado ligada a la altura y a las cosas divinas, majestuosas. Blaise de Vigenere (eminente políglota, alquimista y cabalista) en su libro "Tratado del fuego y de la sal" nos dice: "El blanco de la plata, que representa el agua, es la misericordia, representada por la particula iah, asignada al Padre (Dios)..." esta simbología alquímica es heredada de los antiguos mitos, leyendas y teónimos. En Grecia, la antigua sacerdotisa Ío, era hija del Dios fluvial Ínaco (de la fertilidad de la tierra [lluvia]), y hay ciertos hechos que hacen pensar que se trataba de una diosa de la Luna, pues ésta cambiaba de color, misma condición le atribuían los griegos a este satélite, a saber: Blanco, para la Luna nueva, Rojo para la Luna de las cosechas y Negro para la Luna en cuarto menguante total, también representa las tres edades de la Diosa Luna (y de la naturaleza), a saber: Doncella, Ninfa y Anciana. También tenemos a la Diosa Eurínome, diosa de todas las cosas, que después de quedar encinta se tranformó en paloma, anidó en las olas, y engendró a las siete potencias planetarias, a los árboles y todo lo que existe, su nombre sumerio -mucho más antiguo- era Iahu que significa "paloma eminente", este título, posteriormente pasó a Yahwéh. Nuevamente vemos una relación a las alturas y a lo majestuoso con la partícula "ia" o "io", ello no puede ser casualidad.
                          
El nombre de Yahwéh tiene una importancia capital en la Cábala, y en el misticismo judío en general, se lo llama de muchas formas, Elohenu "tu Dios", Adonenu "tu señor", pero el nombre más importante según el Tetragrammatón es Iohua o YHVH. La guematría es la regla para el estudio de la Cábala, y se basa en el valor numérico de cada letra (de derecha a izquierda) la letra Yod en guematría vale 10, He 5,  Vav 6 y He 5.

Como Yahwéh tiene relación con la altura y el firmamento, podría estar perfectamente relacionado con el antiquísimo culto de la Montaña Sagrada, ¿un volcán? (relativo a la altura). Uno de los nombres de Yahwéh según el Tetragrammatón es <<Hadiriron YHVH>>, teniendo en cuenta que "hadar" significa en hebreo "honor", "majestad" o "gloria" y "rones el imperativo del verbo "ranan" que en hebreo significa "alegría" o "regocijarse", podríamos leer: "regocijémonos en la gloria de YHVH".

Otro de los nombres de Yahwéh en el tetragrammatón es <<Meromiron YHVH>> este nombre "Merom" tiene la partícula MR, y en casi todos los topónimos de las culturas antiguas hace alusión a los montes y montañas de elevada altura y tiene relación con el Monte "Meru". En la antigua polinesia los templos son llamados "Marae", en Egipto las pirámides son llamadas "Mer" o "M'r", el templo de Jerusalem se halla en la explanada del Monte "Moriah" y del monte Sión, y en Tanzania, al igual que en la India tenemos el monte "Meru" y en Israel tenemos que a las montañas se las denomina "Hare-Merom". Es curioso que en todos los lugares, y en donde se encuentran sitios sagrados a una elevada altura, se encuentre la partícula MR. Haciendo alusión a la sacralidad de la mencionada partícula, los Persas llamaban a su Edad de Oro con el nombre de "Merok". Finalmente, la traducción de este nombre sagrado (Meromiron YHVH) bien podría significar "regocijémonos en el lugar alto de YHVH o en la montaña de YHVH".






(foto de libro personal) Este es el antiguo Dios "EL" de la cultura Ugarítica (I o II milenio Antes de Cristo) al que muchos relacionan con Yahwéh (hacer click para agrandar).



Altares y sacrificios a Yahwéh



El culto de Yahwéh siempre ha estado rodeado de misticismo y cosas extrañas, muchas de ellas extravagantes, como los sacrificios de animales para aplacar su sed, cosas extravagantes al igual que sus altares, éstos, siempre hacen referencia a lugares altos, con un sacrificio calcinado en su cúspide y rodeado por una zanja con agua mezclada con la sangre del sacrificio, a modo de una Montaña humeante rodeada de un río (¿un volcán?) pero en miniatura.



Altares a Yahwéh



I Libro de Reyes 18: 31-35

Y Elías tomó doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, a quien había venido la palabra de Jehová, diciendo: Israel será tu nombre. Edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar en que cupieran dos medidas de grano. Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos y lo puso sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez. De manera que el agua corría alrededor del altar; y también se había llenado de agua la zanja.


Deuteronomio 27: 4-7


Acontecerá, pues, cuando hayáis pasado el Jordán, que levantaréis estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, y las encalaréis con cal. Y edificarás allí un altar a Jehová tu Dios, un altar de piedras; no alzarás sobre ellas herramientas de hierro. De piedras enteras edificarás el altar de Jehová tu Dios; y ofrecerás sobre él holocausto a Jehová tu Dios, y sacrificarás ofrendas de paz, y comerás allí; y te alegrarás delante de Jehová tu Dios.










Sacrificios a Yahwéh


Levítico 1: 1-17

"Y a llamó Jehová a Moisés y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros presente una ofrenda a Jehová, haréis vuestra ofrenda de ganado vacuno u ovino. Si su ofrenda fuere a holocausto de ganado vacuno, ofrecerá un macho sin defecto; de su voluntad lo ofrecerá a la entrada del tabernáculo de reunión delante de Jehová. Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado para hacer expiación por él. Entonces degollará el becerro en la presencia de Jehová, y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre y la rociarán alrededor sobre el altar..... " (sigue hasta el versículo 17)

También tenemos el mítico sacrificio de Abel y CaínYahwéh, aceptó el del primero, más no el del segundo, algunos grandes alquimistas y cabalistas del siglo XVII son de la siguiente opinión: los sacrificios de Caín provenían de la tierra y en consecuencia eran muertos e inanimados, en tanto que estaban privados de fe y espíritu, pero los de Abel eran animados, espirituales y llenos de vida, este espíritu repleto de piedad y devoción reside en la sangre. El gran cabalista medieval Eben-Ezra nos dice que un fuego descendía de lo alto para recoger el holocausto de Abel, lo que no ocurrió con la ofrenda de Caín.


Yahwéh: Dios de dioses.

Iahvé, Yahwé, Iováh, íaco, Jehováh, ío, jo, etc., estas antiguas denominaciones derivan en nombres hebreos como: io-annis (juan); Oa-nnes (antiguo Dios civilizador mesopotámico); ieo-akim (joaquín); íaco (iacob = jacobo).

El gran Dios Júpiter asociado también a Devah-Pita ("Dios padre" en sánscrito) tiene esta partícula, de este "Dio" o "Dia", derivan los teónimos Theos (Dios), Zeus (Dios) y Di-anna, J-ana; ¿la Diosa griega Diana?. "Jaun" con la partícula "ia" en idioma vasco significa "señor", y alude a las alturas; Jaun-Goiko-a "el señor de arriba".

También de esta antigua partícula (ío) deviene el nombre de Jano (Ianus), y tiene relación con las alturas, "Janua" -en latín- significa puerta, muy posiblemente alude a las puertas solsticiales del cielo, la edad oscura y de luz, en alusión a los solsticios de invierno y verano, es por ello igualmente que Jano tiene dos caras. También debo agregar un dato interesante acerca de este simbolismo solsticial, las festividades de Juan Bautista y Juan evangelista se celebran el 24 de Junio y el 27 de Diciembre respectivamente, claramente acá hay un simbolismo de los solsticios, de las estaciones del Invierno y del Verano (según el hemisferio), la Luz y la Oscuridad en perpetuo movimiento cíclico.




(foto de libro personal) Representación del Dios Jano. En la parte superior se pueden apreciar las letras IHS y junto a los rostros, las dos llaves que abren las puertas solsticiales (Janua), una de plata (Luna) y la otra de oro (Sol), oscuridad y luz, noche y día, solsticio de invierno y verano (hacer click para agrandar)

La partícula "di" supuestamente Aria o Indoeuropea, significa "brillante" de esta devienen los nombres día, relativo al día mismo y al Sol y por ende, a Dios, y a la moderna palabra francesa con la partícula "io" Jour, que significa día.

La familia linguística indoeuropea va desde el sanscrito "Dur", al griego "Thura", alemán "Thur", inglés "Door", irlandés "Dorus" y el latín "Foris" que adquiere el significado de "Puerta exterior" o "guardián de la puerta de afuera" (del cielo). Estos nombres perfectamente pueden estar relacionados con la divinidad celeste "Thor" o con el nombre del Dios del trueno Córnico y Bretón "Taran" o con los nombres "Turo", "Toro", "Tyr", de ahí tenemos los nombres, como por ejemplo de la antigua ciudad céltica "Tara", de ahí derivan las españolas "Tarragona", "Tarancón" etc,. Este es el Dios-Toro que provoca las lluvias y los fenómenos atmosféricos, un símbolo de fertilidad y de la Luna, por la similitud de ésta con los cuernos del animal.



Yahwéh, Satán, Lucifer, y el símbolo del asno.

Siempre se ha dicho que Yahwéh y Satán son fieros oponentes, pero la verdad es bien distinta, si nos fijamos en la enigmática partícula "io" o "ia" nos daremos cuenta de curiosas concomitancias.

Ya desde el principio, también la partícula "Sat", "Set" o "Sab" se relaciona con el Yahwéh Sabaoth (Yahwéh de los ejércitos) y al bello planeta Saturno, es curioso porque ésta partícula "Set" significa en hebro "fundamento" y "ruina" a la vez, ciertas palabras de este antiguo alfabeto son duales, esta partícula también tiene relación con el número siete, pues no es coincidencia que el Sabbath represente el último día del calendario hebreo y que ha dado nombre a nuestro Sábado, "Saturday" o lo que es igual "el día de Saturno". En la tradición Hindú, al planeta Saturno se lo denomina "Satya-Loka".

Lo que es extremadamente extraño, es el simbolismo del asno presente en las antiguas culturas, la partícula "io" en egipcio, efectivamente significa asno, y puede ser una onomatopeya del rebuzno de ese animal, después se aproximó este "io" a Yahwéh, a causa de la raíz "io" o "ia" presente en el nombre del Dios Hebreo. Set -Dios Egipcio de las tormentas de arena- era representado por un ser con cabeza de asno, Athanasius Kircher en su libro Aritmología nos afirma: "dicen que Sabaoth tiene la forma de puerco o de asno..."  por lo visto, a Yahwéh Sabaoth, al igual que al Dios egipcio Set, se lo representaba con forma de asno en tiempos pretéritos. El Dios Tifón griego de las tormentas era representado como un asno de color rojizo, casi al igual que el Set egipcio. Asi pues, Yahwéh y Satán (Set) no se oponen, sino que se identifican con el símbolo del asno. A los antiguos cristianos se los llamaba "asinarii" (adoradores del asno) y Jesús Cristo, en más de alguna ocasión ha sido representado con la forma de este animal, como por ejemplo en la Capilla de Santa Anastasia, en el ángulo occidental del Palatino, en Roma.

El nombre de Lucifer se pierde en las brumas del tiempo y literalmente significa "el portador de la luz" (Lucis-Fero). La más antigua relación con este nombre la hallamos en la voz lituana "Laukinis" que significa "salvaje" o "bestia salvaje", de este nombre deviene el "Lykos", que significa "lobo" en griego, el lobo en la antiguedad era un símbolo solar por excelencia para los pueblos nórdicos y de esta relación con el Sol, muy posiblemente deriva la voz céltica "Lug" (Dios solar Celta), o la inglesa "light" que significa Luz. Estoy seguro que de esta palabra griega "Lykos" deviene el "Leukós" griego, que significa "Blanco" o "de color claro" en alusión a la luz Solar. Recordemos que los Celtas son parientes directos de los pueblos escíticos o incluso de los antiguos Tocarios, asi que la relación entre los idiomas nórdicos, con los escíticos, tracios y griegos, es más que evidente. Hay que agregar también, que el Lituano y el Letón, ambas lenguas bálticas, son las más parecidas al Sánscrito. Por lo tanto podemos concluir que "Lucifer" se aleja bastante de una presunta igualdad con "Satán" o "Yahwéh" ya que su nombre adquiere el significado de "Luz", "Brillo", "Bondad", e incluso "conocimiento", y se opone totalmente al "Yahwé Sabaoth" o "Ialdabaoth" que los antiguos gnósticos equiparaban al "Yahwéh" hebreo de connotaciones malignas e hijo abortado de Sophia "Sabiduría".

Aunque Yahwéh abominaba el culto a los astros, igualmente se los adoraba de forma indirecta, se adoraba al Sol (2 Re 23, 11), a la Luna (Dt 4, 19; 17, 3), a los Planetas (Am 5, 26; Is 19, 12) a Venus (Jr 7, 18; 44, 17 - 19, 25) a las estrellas y al ejército de los cielos (2 Re 17, 16; 21, 5) asi como a las constelaciones (Is 13, 10; Job 9, 9; 8, 31). A pesar de la prohibición tajante de Yahwéh de adorar a los astros, aún quedaba la reminiscencia de la antiquísima concepción de éstos, como seres divinos. 

Soy consciente de que los capítulos en donde escribo sobre los sacrificios a Yahwéh y sobre el simbolismo del asno, pueden ser interpretados de forma tendenciosa, sarcástica e incluso denigrante, por ello es importante tomarse los mitos, dioses, y leyendas como lo que son; sólo profundas interpretaciones y creaciones del ser humano, que intentan comprender de alguna forma, el mundo en el cual nos encontramos, y la vida... nada más.

En definitiva, mientras los sacerdotes hebreos guarden celosamente la verdadera denominación de Yahwéh, el verdadero nombre y el profundo significado de ese enigmático Dios, seguirá siendo desconocido para los no iniciados. 



EL ROCÍO EN LA OBRA ALQUÍMICA

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